La maternidad en la actualidad

Este libro es el producto de un recorrido profesional y personal, empezó a gestarse la idea de escribirlo mucho antes de mi maternidad y fue tomando forma progresivamente tras muchas reflexiones que me iban conduciendo a las siguientes cuestiones: generalmente a las madres se las trata de aleccionar, culpabilizar, se las venera o se las degrada, haciendo tramposa pedagogía para que cumplan como madres de acuerdo con unos esquemas preestablecidos sin cuestionarse apenas el sujeto mujer que late dentro de cada una de ellas, de nosotras. Las madres de hoy forman parte de una generación -bisagra, herederas de una época prolongada, históricamente hablando, en que se inculcaba la dedicación absoluta a los hijos, y por otro lado incorporando nuevos referentes que otorgan un papel activo a la mujer, todo ello sin haberse producido aún trasformaciones estructurales, que permitan realmente unas condiciones dignas para llevar a cabo el ejercicio de la crianza, sin renunciar permanentemente a la realización en otros planos de la existencia.


El reto consiste en como enfrentar la posición subjetiva del ser madre, si se elige serlo, elaborando el malestar generado por un discurso social que interacción con la historia vital individual, se caracteriza por mensajes contradictorios, una gran exigencia de llegar a ser "mujer diez" que cumple en todos los frentes, penalización de los embarazos en la esfera laboral, horarios que dificultan la tan demandada conciliación familiar-profesional...entre otros obstáculos.

12.9.12

Infancia monstruosa ?




¿Infancia monstruosa?

La moda, un fenómeno social que contamina  todas las etapas de edad exceptuando la denominada “tercera” en que se da con menor intensidad -posiblemente porque piensan los fabricantes que todos los viejecitos y viejecitas van uniformados y ya no hay arreglo al respecto- ha invadido con pasos de gigante  la infancia, despojándola de su esencia y lo que la caracteriza de algún modo: la ingenuidad. Durante los últimos años observamos una persistente presión para que especialmente las niñas se vistan como adolescentes: zapatitos con tacón, modelitos a imagen y semejanza de los de sus mamás, maquillajes, sujetadores con relleno cuando aún no han hecho su aparición los pechos, etc. empujándolas a ejercer de pequeñas Lolitas .Pero, oh sorpresa !, cuando ya no nos quedaba mucho de que asombrarnos surgen las mochilas, estuches y complementos escolares con diseños de muñecas monstruosas que van en la linea de las muñecas que vienen  a sustituir a las tan denostadas Barbies (así que siempre se puede ir a peor…)

Si se quedara en el plano de la simple anécdota o moda pasajera no tendría mayor relevancia este fenómeno, pero….la sociología indica que la moda conecta con dinámicas psicosociales y momentos históricos.  El contexto del que se nutre viene caracterizado por un borramiento paulatino de los referentes que en la infancia son tan importantes: el  bien y el mal, lo justo y lo injusto. Así, los personajes-monstruos elevados a categoría de normales: se estandarizan y forman parte de la vida cotidiana de las niñas, la estética deja de serlo para pervertirse en anti-estética, es lo que “mola” y las madres, abuelas y demás familiares, claro compran  dichos objetos porque el argumento de peso: “todas las tienen” por lo visto es una barrera infranqueable . ¿Cómo cuesta ir contra corriente verdad? Pero a veces hay que hacerlo.

La moda infantil-monstruo no es tampoco ingenua ni casual, se situa en un panorama social en que se desdibujan las fronteras entre lo ético y lo no ético, lo privado y lo público, lo adecuado en la vida adulta e inadecuado en la infancia…Tomemos como ejemplo el lenguaje hipersexualizado e imágenes   que se proyectan en los mensajes televisivos, series,en horarios infantiles uso precoz de redes sociales… .De tal forma, los efectos producen que cualquier persona paseando tranquilamente por la calle, puede escuchar conversaciones entre niños que no alcanzan los once o doce años, repletas de tacos, insultos y alusiones obscenas que reflejan una visión de las relaciones íntimas basadas en el plano puramente mecánico-físico y desprovistas de cualquier alusión a los afectos.

Aviso a navegantes: es decir madres, padres y mundo educativo: situen posiciones, atrévanse a remar  algo contra corriente, porque sino quizás dentro de unos años sea demasiado tarde.Hay que volver a reivindicar la infancia,así como las palabras adecuadas de las que se ha de nutrir,   ya que sin el tránsito por esta etapa no hay posible acceso a la  madurez auténtica y los efectos pueden ser negativos para la salud mental de los futuros adultos.

Gemma Cánovas Sau
Psicóloga Clínica-Psicoterapeuta