La maternidad en la actualidad

Este libro es el producto de un recorrido profesional y personal, empezó a gestarse la idea de escribirlo mucho antes de mi maternidad y fue tomando forma progresivamente tras muchas reflexiones que me iban conduciendo a las siguientes cuestiones: generalmente a las madres se las trata de aleccionar, culpabilizar, se las venera o se las degrada, haciendo tramposa pedagogía para que cumplan como madres de acuerdo con unos esquemas preestablecidos sin cuestionarse apenas el sujeto mujer que late dentro de cada una de ellas, de nosotras. Las madres de hoy forman parte de una generación -bisagra, herederas de una época prolongada, históricamente hablando, en que se inculcaba la dedicación absoluta a los hijos, y por otro lado incorporando nuevos referentes que otorgan un papel activo a la mujer, todo ello sin haberse producido aún trasformaciones estructurales, que permitan realmente unas condiciones dignas para llevar a cabo el ejercicio de la crianza, sin renunciar permanentemente a la realización en otros planos de la existencia.


El reto consiste en como enfrentar la posición subjetiva del ser madre, si se elige serlo, elaborando el malestar generado por un discurso social que interacción con la historia vital individual, se caracteriza por mensajes contradictorios, una gran exigencia de llegar a ser "mujer diez" que cumple en todos los frentes, penalización de los embarazos en la esfera laboral, horarios que dificultan la tan demandada conciliación familiar-profesional...entre otros obstáculos.

28.6.09

Monomarentalidad (Revista MYS)

Madres solas

  • Durante los últimos años el aumento progresivo de las familias denominadas monoparentales -paradojas del lenguaje generalista en masculino- formadas en su inmensa mayoría por mujeres y sus hij@s, ha ido poniendo de relieve la transformación del esquema de familia tradicional compuesto por pareja heterosexual en unión estable legalizada con hij@s biológicos propios.

Sin haber transcurrido tanto tiempo, están todavía frescos los recuerdos de voces que se autorizaban a dictaminar sobre los requisitos adecuados en términos de familia para el logro de una sana crianza de la descendencia.Se consideraba que para garantizar la supuesta salud mental de los hijos e hijas se requería la presencia de un padre y cualquier otro modelo de familia que no lo incluyera estaba abocado al fracaso.Cuando profesionalmente hablando, sostenía en mi participación en foros que la cuestión no era tan simple , tan reduccionista , por así decirlo, sonaba a anatema.Pero claro en época de Galileo también se creía que el sol giraba en torno a la tierra y no sólo no era así sino que posiblemente no podamos descartar a priori la vida en otras galaxias.

Bien, las mujeres han criado solas a sus hij@s a lo largo de la historia, esto no es nada nuevo: hombres que partían durante años a las guerras, que emigraban mediante largos viajes, que se desentendían…. y cuando ejercían de padres sociales y /o legales su función se concretaba en dictaminar funciones a los hijos, transmitir trabajo, tierras , encerrar en conventos a las hijas o casarlas a la fuerza ,el mismo hijo hija era una fuerza de trabajo, una propiedad más, con un futuro bastante planificado de antemano. No hay que olvidar que los linajes reflejados por los apellidos son masculinos siempre, los apellidos son herencias de los hombres, las mujeres los transportan.

El factor diferencial de la época actual, del fenómeno que ha advenido en las sociedades occidentales, reside en la posibilidad de elección de ejercer la maternidad como opción libre sin pareja, partiendo de formas de filiación diversas: hijos biológicos propios, aplicación de técnicas de reproducción asistida que pueden dar lugar a que la madre sea gestante pero no genética, adoptiva…. Generalmente se trata de mujeres que se enfrentan a la maternidad en solitario tomando las riendas de su vida, el vínculo amoroso con el hombre no aparece ya como una condición indispensable para como se suele decir: “formar familia”.También están las mujeres que tras una ruptura o separación de pareja o por causa de quedarse viudas crian a sus niñ@s sin la figura paterna. Este mosaico cada vez mas amplio, indica que algo está cambiando, una especie de rebelión (revelarse) silenciosa que rescata la maternidad en estado puro.

Sin embargo, como las velocidades o tiempos subjetivos no avanzan en paralelo con los cambios sociales , legales o culturales,los estereotipos persisten. No es extraño escuchar a mamás que me explican que se les dice a nivel de calle que cómo se atreven a ir por la vida sin un padre (madre prepotente) o bien se las declara víctimas de un abandono (madre carenciada) y son presionadas a través de la famosa frase a “rehacer su vida”.De la madre prepotente a la madre abandonada-carenciada, circulan los tópicos que corresponden a ciertos arquetipos instalados en el inconsciente colectivo y que pueden interiorizarse por las propias implicadas.

Conduzco periódicamente en instituciones, talleres grupales e imparto charlas-taller para familias monoparentales. Suele tratarse, en realidad, de familias monomarentales ,ya que acuden casi siempre mujeres; aunque pueda ir en aumento la cantidad de padres solos, la desproporción posiblemente seguirá siendo enorme y, además,cada grupo, a pesar de los paralelismos, presenta especificidades propias.

Las inquietudes mas frecuentes reflejadas en las preguntas de las madres que asisten a dichos encuentros giran en torno a cómo repercutirá en la crianza la ausencia de figura paterna, establecer los límites en la educación así como abordar en solitario determinados aspectos : la interacción con la sociedad, la familia de origen , los ámbitos escolares…

La familia monomarental como muchas situaciones en la existencia, conlleva pros y contras, tan erróneo puede ser idealizarla como percibirla como fábrica de patologías.

Claves a a considerar en el plano preventivo :

El factor numérico en la intimidad de la convivencia en el hogar produce consecuencias psicológicas, es decir no es lo mismo que convivan dos (madre-hij@) o tres personas (madre, hij@ y otr@) en la misma casa. Para el menor la dualidad que se establece con la madre lo puede abocar a un “plus” potencial de de dependencia de la relación especular: si la madre está alegre, triste, enfadada…cualquier variación en su estado emocional es vivida normalmente con mayor intensidad, ya que el “tres” está ausente físicamente , sea este hombre o mujer, pareja o no. Un tres en el que poder vehiculizar su angustia, sus miedos, su rabia y en ocasiones, establecer complicidades..
El padre cumple potencialmente esa función de terceridad, terceridad que no necesariamente se limita a su presencia, sino que la madre ha de incorporar simbólicamente aún desde su ausencia.

Las madres por tanto partiendo de su posición subjetiva , han de poder dar paso a la terceridad simbólica para minimizar el riesgo de la “afixia especular” . Será saludable que la madre tenga expectativas que la satisfagan mas allá de su maternidad, en su búsqueda de la forma de ser como mujer en la vida: círculos sociales y familiares amplios, inquietudes profesionales - culturales, y en definitiva proyección hacia el exterior , capacidad de reflexión y auto-escucha.Así como ser capaz de solicitar ayuda profesional por parte de especialistas si la requiere .

Un hij@ no nace, ni adviene, para reparar fustraciones de la madre:problemas de soledad, no realización de la vida sentimental, temores respecto al futuro, cumplir expectativas de la familia de origen, seguros para ser cuidad@s en la vejez, sustituir al hij@ biológico no nacido o al hij@ fallecido. Y en relación a esto, la sociedad tendrá que plantearse, respecto a los niños denominados medicina, que trabajo realizar a nivel preventivo para que estos encuentren su propio lugar más allá del nacer “para curar a un hermano”, ya que la necesidad como único impulso para la filiación, no es un buen comienzo de la prehistoria del aún no nacid@. Una carencia de ideales, de expectativas respecto a los hijos es un problema, un exceso también.

Un hij@ requiere la construcción subjetiva de un lugar diferenciado como sujeto, con acceso a sus propios deseos aunque no coincidan con los de la figura marental. Una madre me explicaba que cuando había sentido, no únicamente comprendido racionalmente, que su hijo de seis años no podía llenar el vacío que dejó en su vida el hombre con el que había deseado formar una familia desde el plano ideal, y ella se empezó a estar mejor consigo misma, el niño dejó de trasladarse a su cama por las noches y de padecer terrores nocturnos. Esto es un ejemplo del gran poder del vínculo afectivo influido por el plano emocional profundo en la relación madre/hij@s

En la modalidad de filiación adoptiva, la adopción no ha de establecerse como un acto caritativo o solidario de moda, sino como producto del deseo de crear familia. Una madre no es una ONG . No hay vuelta atrás , es irreversible , los denominados lazos de sangre no sirven para nada si los vínculos no son fuertes y aún en los casos minoritarios en que han existido fuertes dificultades y renuncias en los procesos de adopción,la inscripción de este hecho en la historial vital es de tal calibre que deja huellas imborrables en las personas involucradas.

La/el menor tiene derecho a conocer sus orígenes tanto en en relación a la adopción como en reproducción asistida, para poder construir su identidad colocando las piezas del puzzle en su tablero vital y escribir su historia.
En casos de infertilidad, es preciso elaborar en la medida de lo posible el duelo por la pérdida del embarazo y parto no realizados, ya que aún siendo el ejercicio de la maternidad efectiva el mismo(todos los niñ@s hay que adoptarlos simbólicamente) , los procesos emocionales hay que procesarlos porque los lugares imaginarios de los hij@s no son son idénticos y la mochila ya viene bastante cargada (abandonos, horfanatos…)como para añadir mas peso.

La información básica no deteriora la vinculación afectiva con la madre sino que la potencia. Los hij@s agradecen la honestidad en las transmisiones.Las mentiras , tergiversaciones o manipulaciones obran en su contra y tarde o temprano pasan factura.

En cuanto a considerar el factor diferencia sexual en los procesos de identificación cabe decir que la relación madre-hija tiene unas implicaciones diferentes que la relación madre-hijo que requerirá -especialmente en la pubertad- la intervención de referentes masculinos que le aporten material para ir construyendo su ser hombre. Una madre no puede ser madre y padre al mismo tiempo, pero puede tratar de ser madre buscando recursos así como construirr y sostener vínculos afectivos mediante la capacidad empática , además de ejercer funciones hasta hace poco atribuidas a los hombres, mostrando su autoridad materna.Las funciones materna y paterna son cada vez mas intercambiables pero no hay que confundir función con la percepción subjetiva e intransferible de sentirse madre o sentirse padre, que influye en la el tipo de vínculo afectivo con l@s menores, porque diferente es la maternidad y la paternidad a pesar de sus paralelismos.
Como resultado de una herencia cultural de tipo patriarcal de muchos siglos, es idealizada y penalizada al mismo tiempo. Se trata pues, a mi entender, de ir en búsqueda de la inserción de la maternidad simbólica en la sociedad por medio de la modificación de la mirada profunda en la sociedad y de transformaciones estructurales que pasan por el plano legislativo , mundo laboral, educativo, etc.
Conquistar el respeto a las diversas elecciones que hacen las madres
escuchando sus deseos en cuanto a como organizar su vida, rompiendo esquemas standard que las presiona a vivir o bien recluidas en la trinchera doméstica o incorporando modos de vida tradicionalmente masculinos.

La maternidad como resultado de una herencia cultural de tipo patriarcal de muchos siglos, es idealizada y penalizada al mismo tiempo, se trata de ir en búsqueda de la inserción de la maternidad simbólica en la sociedad a través de la mirada colectiva y de transformaciones estructurales que pasan por el plano legislativo, mundo laboral , educativo, etc.
Existen repartidas por diversas ciudades europeas desde los años ochenta entre veinte y treinta “casas de madres”* autogestionadas, producto de reivindicaciones de las implicadas, que se financian con inversión pública y apoyo de ayuntamientos ,lugares abiertos durante todo el día donde se reunen con sus hij@s, rompiendo el aislamiento para hablar, expresar inquietudes…, en algunas se permite la entrada a padres …este fenómeno ha sido y sigue siendo silenciado por los medios de comunicación en nuestro país.Gracias a la iniciativa de la Oficina de Políticas de Igualdad de la Diputación de Barcelona, se llevó a cabo en Barcelona el primer encuentro europeo al que tuve ocasión de asistir”The Grassroots Women´s internacional Academy a Peer Leaming Strategy applied to the mother Centres Movement” GWIA Meeting, Barcelona, September 2008.* (1)

En la sociedad actual se hace difícil la transmisión de mujer a mujer respecto al saber en relación a la crianza, la familia monomarental no està exenta de esta situación generalizada y la culpa , fantasma bastante frecuente, paraliza a la hora de buscar alternativas.

También podemos referirnos a una característica de la familia monomarental: la unificación de criterios educativos, ya que no se precisa el pacto con otro u otra en la vida doméstica, por tanto las discrepancias siempre existentes aunque mínimas en las familias en que hay otra figura marental o parental no tienen lugar, lo cual puede producir en la madre un efecto doble: el peso de asumir toda la responsabilidad , lo que en definitiva es cierto, y a la vez la dota de libertad de movimientos, situación en la que no se encuentran muchas mujeres con pareja en que las discrepancias pueden ser constantes con el consecuente desgaste emocional .

Las familia monoparental no es un concepto estático , como no es estática la propia vida,habrá mujeres que la sostendrán a largo plazo y otras sólo una época de su vida, ya que formarán pareja con un hombre o alguien de su mismo sexo mientras están viviendo con sus hij@s , pero mientras existe requiere reflexionar al respecto.

Las mejor inversión de las madres es reconocerse como mujeres con anhelos propios.
La identidad de una mujer no se agota en la maternidad. Se trata de otorgarse un lugar interno y entender que si existe malestar posiblemente se traduzca es el malestar de sus hij@s -especialmente durante la primera infancia- así que cuidarse a si mismas implica también cuidar a su descendencia ya que hilos invisibles unen el inconsciente de las madres con sus hij@s de forma permanente a modo de vasos comunicantes especialmente en la primera infancia.

Potenciar el diálogo con otras madres en situación de vida similar – por ejemplo círculos y/o talleres de madres- espacios que en sí mismos generan una fuente de luz a sus dudas y un dispositivo saludable de primer orden. No existen clubs de buenas o malas madres, sino de madres, ya que cada una es diferente .

La maternidad es una construcción. Ser conscientes de los limites, “la madre 10” es un mito , la perfección es un ideal ,pero también es cierto que los niñ@s “no crecen como hierbas salvajes”*(2), requieren el riego persistente del amor que se transmite en el acompañamiento gozoso a lo largo de su crecimiento sorteando las piedras del camino.

Gemma Cànovas Sau